Crónica de una Piolina universitaria: El inicio
Al
fin volví al estrés que propone seguir estudiando, tenía pensado desde que
comencé el TSU hacer entradas así pero lo dejaba para después por no tener
tiempo y ahora que estoy huyendo de un análisis de historia he decidido
comenzar a escribir. Así que el que quiera seguir la montaña rusa que es
estudiar a mi manera lo invito a leer esto hasta el final…
Comencé
la universidad en Octubre solo dos días, solo tres materias, será fácil pensé ¡JA!
Que ilusa fui.
Sucede
que me encontré con una niña que se llama Sofía, esta niña tenía un misterioso
amigo que le enviaba enigmas sobre la vida y me tocaba a mí interpretarlos. Me
pareció una de las maneras más interesantes de enseñar una materia y aunque
algunas cosas me siguen costando entenderlas con la mayoría me fue bastante
bien.
¡El
profesor! Para mi fortuna el utilizaba un método de enseñanza bastante
participativo (aunque para desgracia de otras) le gustaba que diéramos nuestra
propia opinión sobre las cosas y no dejarnos guiar sobre lo que ya decían
otros. Creo que me gusto tanto su forma de enseñar que llegaron momentos en los
que no me callaba, pero que quieren que haga, si pocas veces se consiguen
profesores con los que se puede compartir opiniones.
Rápidamente
encontré un grupo en el que cada una cumple una función la primera es
bastante pacifica pero no la busquen porque la encuentran, la otra es muy creativa
y lleva un recuento de todo lo que se habla (bastante útil para cuando
preguntan los profesores), hay una que logra complementar lo que pienso, otra
tiene una risa contagiosa y la ultima aun intento entenderla. En lo que
respecta a las demás compañeras son bastante particulares y aparte de algunos
grupos hay muchas sofistas…
Como
dije me gusta mucho participar cuando el tema me parece interesante, siempre
termino como la cerebrito, sabelotodo o como le quieran decir, no lo hago
adrede es que así soy, entiendo las cosas fácil y cuando no, solo lo leo unas
veces más y lo comprendo, las palabras me salen con facilidad, disfruto hablar
en público creo que nací para aprender (pero ¿no llegamos todos al mundo para
eso? Para investigar e intentar aprender de todo lo que encontremos, ¡cada día
es una experiencia nueva!). Esto hace que o me amen o me odien y si lo sé, no
soy monedita de oro para caerle bien a todos, pero creo que en este momento
estoy siendo más odiada que amada.
Es
lo malo de interesarte por lo que estudias y otros solo quieran el papel que
dan al final…




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